Este mediodía se ha celebrado en Bilbao un acto de homenaje a las víctimas del terrible asesinato de Oslo, la pasada semana. Después de ver las imágenes del autor de la 'matanza' me di cuenta de que el integrismo racista y xenófobo esta emergiendo peligrosamente en Europa.
Yo soy periodista y vivo con una chica inglesa que da clases de inglés en una popular academia en Bilbao; convivo con muchas personas que por un motivo u otro han venido al 'botxo' para dar un sentido a sus vidas, conocer a personas interesantes o simplemente compartir sus vidas con personas nativas de Euskadi. Y veo que su integración no es fácil; vienen de otras culturas, son 'extranjeros' y a las personas de este país parece que les cuesta cambiar de chip y acertar que convivimos con personas de muchos lugares del mundo, con sus culturas, acervos propios y otras pecularidades. Aunque, por fortuna, parece que las cosas van cambiando y cada vez es más habitual ver parejas de distinats nacionalidades, culturas... por estos lares.
Volviendo a los sucesos de Oslo, me gustaría reflexionar sobre una cuestión. ¿Estámos preparados para convivir con gente procedente de otras partes del globo? ¿Somos conscientes de que vivimos en una sociedad multicultural? A tenor de los terribles hechos acaecidos en el lago Utoeya parece que no, que aún existen personas a las que les cuesta admitir que debemos hacer un esfuerzo en abrir nuestras opacas mentes y aceptar que en el persente y el futuro conviviremos con personas interesantes, que nos pueden aportar muchas y enriquecedoras cosas...
Aprendamos de este macabro suceso para reorientar a la personas que piensen en cerrar las fronteras para abrirles sus ojos a un sensibilidad mayor y más cosmpolita que esté acorde con la postmodernidad en la que vivimos y no con tiempos oscuros y grises del pasado.
Gates Of eden.